Cerré los ojos y después de la oscuridad apareció un mundo verde plagado de flores.
Ya no tenía dedos, mis mandos eran hojas y podía volar.
Conocí sensaciones nuevas, criaturas maravillosas, con las que cada noche descubro secretos de este maravilloso lugar.
Cuento de Los Sueños de Gaia
Mercedes Gordillo Serrano

Cuento de Los Sueños de Gaia
Mercedes Gordillo Serrano